Ácido sulfúrico – Qué es, definición, propiedades y aplicaciones


Ácido sulfúrico es la denominación que identifica a un compuesto químico surgido en base al dióxido de azufre (SO2). Este recurso, de fórmula química (H2SO4), se aprovecha para sintetizar diversos materiales y posee múltiples aplicaciones a nivel industrial. Cabe destacar que el dióxido de azufre (SO2) es esencial para fabricar ácido sulfúrico.

A la hora de manipular, aplicar y/o conservar este producto hay que tener extremo cuidado debido a que su inhalación es peligrosa a raíz de los daños que desata en las zonas de la garganta y de la nariz, poniendo en riesgo la respiración. Lo mismo en caso de exponer la piel y distintas partes del organismo (como los ojos, por ejemplo) a este compuesto que provoca un elevado nivel de corrosión.

Irritación, deshidratación, dermatitis, destrucción de tejidos y quemaduras son algunos de los problemas que puede llegar a generar de acuerdo a la frecuencia de exposición y a la concentración involucrada en el incidente.

El ácido sulfúrico es una sustancia sumamente tóxica, irritante, peligrosa y contaminante, por eso hay que trabajarlo con cuidado, saber cómo aplicarlo de modo seguro y asesorarse para desecharlo correctamente.

Propiedades del ácido sulfúrico

Antes de enumerar las propiedades del ácido sulfúrico, que se presenta en estado líquido, carece de color, desprende un olor muy especial y tiene consistencia aceitosa, es interesante señalar que su molécula está conformada por azufre, oxígeno e hidrógeno.

En un contexto de temperatura elevada suele provocar vapores que se caracterizan por su considerable poder de toxicidad. En relación al agua, ésta nunca debe añadirse al ácido sino al revés (y con una enorme precaución), ya que esa combinación desencadena mucho calor, panorama que puede derivar en salpicaduras, explosiones o incendios.

Se destaca, asimismo, por ser un buen conductor de la electricidad. Este poderoso oxidante consigue reaccionar con metales como el aluminio y termina descomponiendo sales constituidas por diferentes ácidos.

Síntesis y producción

La síntesis y la producción de ácido sulfúrico requieren múltiples procedimientos y técnicas.

En este marco es útil mencionar que, a lo largo de la historia, se ha implementado el llamado proceso de contacto (el cual se concreta mediante el uso de un catalizador). Otra alternativa es el método de cámaras de plomo (el más empleado para la fabricación de fertilizantes), así como tampoco hay que pasar por alto las bondades tanto del proceso de doble absorción como del proceso de doble contacto.

El aprovechamiento y el tratamiento del azufre en el proceso de producción de ácido sulfúrico implica tres instancias. La primera abarca la generación de dióxido de azufre que luego es oxidado y surge el trióxido de azufre (SO3). En la etapa final, el óxido de azufre se convierte en ácido sulfúrico.

El denominado papel manteca o sulfurizado es de origen vegetal y se trata de manera química aplicándole un baño de ácido sulfúrico.

Otro punto a considerar pasa por la neutralización de bases, ya que al ser un ácido fuerte, el ya citado ácido sulfúrico necesita en este fenómeno una base también fuerte.

Aplicaciones del ácido sulfúrico

El campo de aprovechamiento del ácido sulfúrico es enorme y variado, reconociéndose así aplicaciones de este compuesto químico en un montón de áreas. Más allá del panorama actual, hay que reconocer que la tecnología y las investigaciones están permitiendo crear alternativas y presentar modernos nanomateriales con la intención de ir reemplazando al ácido sulfúrico.

Hasta ahora resulta esencial, por ejemplo, en el desarrollo de fertilizantes inorgánicos ya que posibilita la producción de ácido fosfórico (H3PO4), un químico que se activa con agua, razón por la cual no se aconseja apelar a dicha sustancia para limpiarla o eliminarla.

Está contemplado, incluso, como un insumo infaltable para el sector de la refinación del petróleo, así como en las actividades orientadas a la recuperación de metales se lleva a cabo un proceso conocido bajo la denominación de lixiviación ácida.

Es, igualmente, un recurso valioso para la industria petroquímica, mientras que en los ámbitos donde se busca obtener oxígeno gaseoso e hidrógeno gaseoso la mejor alternativa es efectuar una electrólisis de ácido sulfúrico diluido. Este proceso es aprovechado, por indicar una referencia puntual, por la técnica de la galvanoplastia.

Repasando muchas otras tareas y actividades productivas que le dan trabajo a una enorme cantidad de gente y constituyen negocios muy rentables salen a la luz otras aplicaciones prácticas del ácido sulfúrico.

La producción de tintes ácidos también le da protagonismo a esta sustancia que además es clave en la producción de pigmentos de ácido clorhídrico (HCI) y otros.

El ácido sulfúrico cumple un rol importante en los procesos de fabricación de pigmentos, fertilizantes y tintes, entre otros productos.

El aprovechamiento de las características de este elemento se extiende hasta la producción de baterías de ácido-plomo. Se trata de una batería húmeda típica de los vehículos tradicionales, aunque en varios modelos de vehículo eléctrico se implanta como batería de tracción.

De profundizar los conocimientos en torno a la presencia de ácido sulfúrico en procesos de creación de múltiples objetos de uso cotidiano a escala mundial saldrán a la luz sus usos en los procesos de producción de papel, producción de plásticos, producción de celofán y producción de detergentes, por enumerar opciones fáciles de reconocer popularmente.

Antes de dar por concluido este artículo es necesario señalar que este peligroso compuesto que exige una manipulación cuidadosa es un ingrediente ineludible para la producción de explosivos.

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