Normas ISO – Qué es, historia, características, beneficios y ejemplos


Las normas ISO son reglas que apuntan a asegurar un estándar en materia de gestión de recursos, fabricación de productos y prestación de servicios. Se trata de disposiciones reconocidas a nivel internacional que garantizan un determinado nivel de calidad, seguridad y eficacia en su ámbito de aplicación.

Cabe destacar que una norma es una pauta que se tiene seguir o que indica cómo debe desarrollarse una actividad o conducta. ISO, en tanto, es la sigla correspondiente a International Organization for Standardization, una entidad conocida en nuestro idioma como Organización Internacional de Estandarización u Organización Internacional de Normalización.

Esta institución, formada por distintos organismos nacionales dedicados a la normalización (es decir, a la tipificación o la regularización), se dedica a la instauración de los preceptos que las empresas deben cumplir en ciertos procesos o tareas si pretenden recibir la certificación correspondiente. Para fiscalizar el cumplimiento de las normas ISO, se llevan a cabo auditorías.

Las normas ISO suelen establecer indicadores de rendimiento.

Historia de las normas ISO

La historia de las normas ISO se remonta a 1947, cuando nació la ISO con 67 comités técnicos. Un año antes, 65 delegados de 25 países se habían reunido en Londres para discutir la creación de la organización.

Cada uno de los grupos de especialistas de la ISO se enfocó en una temática específica para la creación de las reglas. El primer estándar, por entonces llamado recomendación, se dio a conocer en 1951: ISO/R 1:1951, vinculado a la temperatura estándar de referencia para la medición de longitud en la industria.

Desde entonces, la ISO publica periódicamente información sobre el funcionamiento de sus comités técnicos y cuestiones administrativas de la organización, además de presentar las nuevas normas ISO y las eventuales actualizaciones de las mismas.

Cabe destacar que hoy la ISO, cuya sede se encuentra en Ginebra (Suiza), cuenta con 169 organismos nacionales que representan a la institución en sus países. Los comités y subcomités en actividad son 820, mientras que en estas más de siete décadas de historia se crearon casi 25.000 estándares internacionales que cubren múltiples aspectos de la producción y la administración.

Hay normas ISO que trazan objetivos de calidad.

Principales características

Las normas ISO son patrones o modelos de adhesión voluntaria. Esto quiere decir que, para una compañía, no es obligatorio contar con una certificación de esta clase para funcionar ni para comercializar sus productos.

Lo que hace una norma ISO es reconocer que un producto, un servicio o un proceso cumple con determinados principios que suelen estar vinculados a la calidad o la seguridad. Hay un consenso internacional sobre la pertinencia y la validez de estos estándares, con lo cual las normas ISO funcionan como un aval o un respaldo.

La creación de un estándar se lleva a cabo en una serie de etapas sucesivas que impulsan los comités y los subcomités de la organización. Estas fases incluyen la proposición del estándar, su preparación, la investigación, la aprobación y finalmente la publicación. Una vez publicado el estándar, la norma ISO ya queda instaurada y a disposición de quienes aspiren a obtener la certificación.

No se puede dejar de mencionar que, para conseguir una norma ISO, no alcanza con superar la auditoría interna y contar con la conformidad de los responsables de su otorgamiento. El acceso a la documentación exige un pago que varía según la norma y otros factores. Por lo tanto, todo aquel que pretende poseer una certificación ISO tiene que desembolsar dinero por ella, independientemente de las prestaciones o las características técnicas de sus productos o servicios.

La responsabilidad social puede ser certificada con normas ISO.

Beneficios de las normas ISO

Se suele destacar que, al brindar estándares de reconocimiento mundial, las normas ISO contribuyen al desarrollo del comercio internacional ya que ayudan a la fabricación de productos y a la oferta de servicios confiables, seguros y de buena calidad.

Otro beneficio de las normas ISO es que hacen posible la comparación entre productos de distintos fabricantes, incluso de diferentes países. Así, logran que el comercio resulte más justo. Por otro lado, los compradores y usuarios disponen de mayor protección debido a que la certificación confirma que el bien en cuestión se ajusta a un estándar internacional.

Las normas ISO, asimismo, funcionan como una guía para adoptar mecanismos más eficientes de trabajo y cooperan en la introducción de mejoras en procesos y sistemas. Quien cuenta con una norma ISO, por otro lado, tiene más posibilidades de ingresar a nuevos mercados y ostenta una ventaja frente a los competidores que no tienen la certificación.

Algunos ejemplos

Las normas ISO 9000 son reglas asociadas a la gestión y el control de la calidad. Refieren al nivel de servicio, los tiempos de entrega, la mejora continua y la gestión de las relaciones, entre otras cuestiones. La ISO 9001, en este marco, alude específicamente al sistema de gestión de calidad, con los requisitos del modelo a aplicar.

Las normas ISO 14000, por su parte, se vinculan al cuidado del medio ambiente. Entre ellas destaca la ISO 14001, que define el establecimiento de un sistema de gestión ambiental efectivo.

La ISO 22000 (respecto a la seguridad alimentaria), la ISO 31000 (sobre la gestión del riesgo) y la ISO 80000 (utilización de fórmulas, unidades de medida y magnitudes físicas) son otros ejemplos de normas ISO.

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