Pasto marino – Qué es, definición, características e importancia


El pasto marino es una planta subacuática que forma praderas en áreas de poca profundidad y cercanas a las costas. El término se utiliza para nombrar a especies de distintos géneros de vegetales (como Cymodocea, Enhalus, Halodule, Phyllospadix, Posidonia, Ruppia, Syringodium, Thalassia y Zostera) que comparten la particularidad de crecer sumergidas en el mar.

Los pastos marinos se desarrollan cubriendo parte del lecho. Las estadísticas indican que ocupan aproximadamente el 0,2% del fondo del océano, aunque tienen una enorme importancia ecológica.

La protección del pasto marino es necesaria para el desarrollo sostenible.

Características del pasto marino

El concepto de pasto marino alude a plantas florecientes que viven sumergidas en el mar, en adyacencias de zonas costeras y enraizadas en barro o arena. Su presencia es muy extendida ya que pueden encontrarse pastos marinos entre el círculo polar ártico y las zonas tropicales.

Estas plantas necesitan la luz solar para realizar una fotosíntesis marina y así subsistir y crecer. Esto supone que no pueden hallarse más allá de la llamada zona eufótica o fótica, que es adonde llegan los rayos del sol.

Cuando estos pastos crecen juntos en un mismo lugar, forman una pradera marina. Se trata de un ecosistema en el cual pueden habitar diversos animales, desde peces hasta tortugas marinas, pasando por hipocampos, crustáceos, algas y manatíes. Incluso cangrejos, cisnes y gansos se acercan a las praderas marinas para alimentarse: se calcula que en una hectárea pueden vivir 80.000 peces.

La educación ambiental debe apuntar a la concientización sobre la importancia del pasto marino.

Su importancia ecológica

El pasto marino tiene una gran importancia ecológica por múltiples motivos. En este sentido hay que destacar el rol de las praderas marinas como sumideros de carbono: se estima que los pastos marinos son 35 veces más veloces que las selvas tropicales para capturar carbono.

De acuerdo a los investigadores, el 10% del carbono presente en los océanos es absorbido cada año por el pasto marino. Esta capacidad de absorción del CO2 disuelto en el agua es clave para mitigar el calentamiento global y reducir el impacto del cambio climático. Por otra parte, las praderas marinas están en condiciones de almacenar cerca del 18% del carbono oceánico global.

Los pastos marinos, asimismo, permiten el acopio de nutrientes y el filtrado y reciclaje de contaminantes. Mejorando la calidad del agua, ayudan a minimizar la contaminación marina.

Otra función esencial del pasto marino es la amortiguación de la acidez del agua marina, un factor que contribuye a proteger a cada arrecife de coral y refuerza la resiliencia de los ecosistemas.

Incluso el pasto marino aporta en la lucha contra la erosión costera. Las praderas marinas aminoran la energía de las olas, defendiendo la línea de la costa y brindando protección a pueblos y ciudades ante las posibles consecuencias de tormentas (reduciendo la posibilidad de que se produzca una inundación, por ejemplo).

El impacto humano en los océanos tiene consecuencias en el pasto marino.

Protección del pasto marino

La protección del pasto marino es crucial para cuidar la biodiversidad marina. Hoy apenas una cuarta parte de las praderas forma parte de áreas protegidas.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza indica en su Lista Roja de Especies Amenazadas que el 21% de las especies de pasto marino están clasificadas como en peligro, vulnerables o casi amenazadas. Otro dato revela que cada año se pierde un 7% de praderas marinas.

La navegación (con el anclaje de barcos), ciertas actividades recreativas en el mar, la pesca no regulada, el dragado y el desarrollo costero atentan contra el pasto marino, al igual que la contaminación y el cambio climático. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) subraya que trabajar para el resguardo y la restauración de las praderas en el mar es indispensable para que numerosos países puedan cumplir diversos objetivos sociales y económicos.

Para revertir la situación negativa, se han puesto en marcha proyectos de protección y recuperación que consiguieron ralentizar la pérdida de pasto marino e incluso empezar a revertir la tendencia.

Proyectos de restauración

Existen proyectos de restauración del pasto marino en varias regiones. En Reino Unido, la Universidad de Swansea, Sky Ocean Rescue y World Wildlife Fund (WWF) trabajan en conjunto para recolectar semillas de pastos marinos de distintos puntos y luego plantarlas y cultivarlas en la costa occidental de Gales.

Este emprendimiento apunta a desarrollar una pradera marina de 2 hectáreas. Se trata de una iniciativa piloto que busca aportar al diseño de un modelo que luego pueda reproducirse en otras regiones.

En Suecia y Estados Unidos también se han llevado a cabo acciones de recuperación de los pastos marinos. Hay que considerar que estos emprendimientos son costosos y de difícil realización.

La experiencia demuestra que los proyectos más pequeños tienen menos probabilidades de éxito debido a su susceptibilidad. Los más grandes, en cambio, tienen mayores posibilidades de alcanzar sus metas.

Día Mundial de los Pastos Marinos

Con el objetivo de fomentar la concientización sobre la importancia de estas praderas acuáticas, en 2022 la Asamblea General de la ONU estableció la creación del Día Mundial de los Pastos Marinos.

Se escogió al 1 de marzo para la efeméride, que se plantea impulsar la toma de decisiones tendientes a la conservación de los pastos marinos, teniendo en cuenta su relevancia para el desarrollo y la salud.

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