Qué es, definición, competencia y tipos


Juez es la denominación en masculino que recibe el sujeto que, tras haberse formado en cuestiones judiciales, asume la responsabilidad de administrar justicia. En femenino, a esta persona que logra tanto la autoridad como la potestad suficientes para, de manera imparcial, juzgar y dar sentencia, se la conoce como jueza.

Al consultar la definición y las aplicaciones de este concepto que se avalan en el diccionario de la Real Academia Española (RAE) salen a la luz otras interpretaciones, algunas que aluden a tiempos remotos. Así, pues, más allá de reconocer a un juez como parte esencial de un tribunal o un jurado, se asocia a este rol, título o cargo a quien resulta elegido/a para darle resolución a controversias, dudas y cuestiones de toda clase. En otras épocas, por otra parte, este vocablo ha permitido describir a cada caudillo que, de modo conjunto, gobernó Castilla en sus inicios y a los magistrados supremos que llegaron a nombrarse en Israel.

También resulta muy interesante saber que, si bien la noción está muy asociada al Derecho, en el ámbito deportivo se aprovecha este término para identificar a ciertas autoridades. En fútbol y otras disciplinas, por señalar un ejemplo concreto, poseen protagonismo jueces (o juezas) árbitros y sus asistentes, los jueces (o juezas) de línea. En partidos de tenis, en cambio, la supervisión del juego está a cargo de un juez o de una jueza de silla.

El juez es quien, tras considerar las pruebas o evidencias que se presentaron en el marco de un juicio, se encarga de impartir justicia a través de una sentencia con la cual declara la culpabilidad o la inocencia de la persona imputada.

Competencia, facultades y jurisdicción de cada juez

Por fuera de la esfera judicial no mucha gente está al tanto de las facultades de cada juez ni sabe en qué consiste la jurisdicción o la competencia.

Según la teoría, ante la existencia de más de un juez competente en un determinado distrito, la asignación de la causa se realiza por sorteo. Se suele señalar que todos estos representantes de la Justicia poseen jurisdicción, aunque la competencia, es decir, el límite para hacer valer el poder para juzgar depende de diferentes factores.

Un juez, por ofrecer más precisiones sobre su trabajo, tiene facultades ordenatorias y de carácter instructorio que, por ejemplo, le permiten mandar prueba de oficio.

Por supuesto, más allá de declararse competente o incompetente, todo juez debe ajustar sus conductas a principios rectores y adaptarse a un código de ética judicial. El fin es guiar a todo magistrado por un ejercicio profesional marcado por la excelencia, la objetividad, la independencia, la honradez, el profesionalismo y la imparcialidad.

En un proceso penal, el juez debe garantizar que sean respetadas las garantías constitucionales, mientras que el fiscal debe encargarse de impulsar la investigación para acreditar, eventualmente, que se cometió un delito.

Tipos de magistrados

A fin de dar respuesta y ocuparse de una amplia variedad de asuntos que deben dirimirse en la Justicia se ha implementado, desde hace ya una gran cantidad de años, una estructura, es decir, una organización, que abarca a diferentes organismos, fueros, competencias y tipos de magistrados.

Para llegar a ser juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina, por detallar un caso puntual, se exigen, entre otras condiciones, que el o la aspirante tenga una edad de, como mínimo, 30 años y compruebe acumular al menos ocho temporadas trabajando como abogado/a.

En territorio argentino, de igual modo, se distribuyen tribunales de menores reservados para abordar casos en los cuales el acusado (o la acusada) sea menor de edad. Se designan en este marco, por lo tanto, un juez de menores por cada juzgado. En países como Costa Rica y Bolivia, refiere el Diccionario Panhispánico del Español Jurídico dependiente de la Real Academia Española (RAE), el funcionario que controla que se cumpla a nivel penitenciario una determinada sanción penal que pesa sobre jóvenes recibe la denominación de juez de ejecución en materia penal juvenil.

Tampoco hay que perder de vista que en múltiples rincones del mundo, ante la falta de un juzgado de primera instancia e instrucción, se resuelve designar a un juez de paz, ciudadano mayor de edad que podrá acceder al cargo aunque no se haya licenciado en Derecho. En suelo argentino, este rol se reserva para la resolución de problemas menores de la vida cotidiana, como lo puede ser un conflicto entre vecinos. En ese caso, el juez de paz puede juzgar si se incumple, o no, alguna norma incluida en el Código de Convivencia.

La asistencia de un abogado, documentación personal y una propuesta de divorcio son requisitos esenciales para poder llevar a cabo el trámite de divorcio.

El juez, clave en casos civiles y penales

El juez, tanto en Derecho Civil como en Derecho Penal, es una figura clave por la responsabilidad que tiene en cada litigio que obliga a ir en busca de la verdad a fin de esclarecer hechos e impartir justicia.

En la esfera tanto civil como comercial de Argentina, los cimientos del orden jurídico se concentran en el Código Civil y Comercial de la Nación. Aquí se regulan, entre un amplio abanico de asuntos, el divorcio y la manutención de hijos en caso de no haber convivencia entre alguno de los progenitores y sus descendientes.

De hacer foco en el contenido del Código Procesal Penal que está vigente en la superficie argentina, en cambio, será posible saber qué se establece en cuanto a la competencia penal de los jueces, a la unificación de penas y a la prioridad de juzgamiento en función de la jurisdicción, entre otros puntos.

Hay artículos, asimismo, que hacen hincapié en cómo debe proceder, en el marco de un proceso penal, un juez de instrucción; qué derechos y posibilidades tiene a su alcance tanto una persona imputada como su abogado/a defensor, así como también se indica cuáles son los derechos que se le reconocen a los testigos.

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