Qué es, definición, en la política y en la lingüística


Regionalismo es un concepto que tiene varios usos. La noción se forma con el adjetivo regional (que alude a aquello vinculado a una región) y el sufijo -ismo (que permite la formación de sustantivos con significados asociados a una tendencia, una doctrina, un movimiento o un sistema).

Antes de avanzar con la definición, es importante centrarse en el término región. Así se denomina a la zona que se caracteriza por ciertos rasgos o cualidades o a la división territorial de un Estado que se define por determinadas características.

El regionalismo defiende el patrimonio cultural y el folklore del lugar propio.

Regionalismo en la política

El regionalismo en la política es una doctrina que promueve la organización estatal en virtud de las pretensiones y la identidad de cada región o de una en particular. Esta ideología admite y acepta que haya una entidad política de nivel o estatus superior (un país), pero promueve el reconocimiento de los intereses de sus partes (las regiones en cuestión).

De este modo, el regionalismo se basa en diferenciar las diversas áreas que componen una unidad según la fisonomía cultural o la historia de cada una. Un movimiento regionalista, en este marco, incentiva la autonomía.

En el regionalismo se suelen rechazar las obligaciones y las reivindicaciones de carácter nacional, exigiendo que se tengan en cuenta los objetivos de las regiones. Así se pretende que el Estado se acerque a las demandas locales, objetando la centralización y presentando una oposición al nacionalismo.

Otra cualidad del regionalismo es que protege las costumbres y las tradiciones propias. Se toma a la cultura local, pues, como un valor que debe ser defendido.

El caso de España

El regionalismo es una corriente muy presente en la realidad de España. En este caso, hay una promoción de la identidad regional y una defensa del autogobierno, aunque no se renuncia a la unidad nacional.

Comunidades autónomas como La Rioja, Aragón, Cantabria y Asturias tienen, a nivel general, un apego por el regionalismo. Si nos centramos en Cantabria, por mencionar una comunidad, el regionalismo tiene mayor preponderancia en las zonas rurales.

Otras tendencias, en cambio, son nacionalistas, ya sea entendiendo que la región debe seguir formando parte de España con derecho a la autodeterminación o reclamando la independencia. País Vasco y Cataluña son las regiones donde las manifestaciones independentistas son más fuertes.

No hay, de todos modos, una diferenciación tajante entre el regionalismo y el nacionalismo de las regiones. Lo que sí es importante tener en cuenta es que el nacionalismo vasco o catalán es exactamente opuesto al nacionalismo español: es decir, los vascos quieren una nación vasca independiente (al igual que los catalanes respecto a su propia nación), con soberanía y separada de España, mientras que el nacionalismo español pretende la unidad de España (con el País Vasco, Cataluña y el resto de las regiones integradas al Estado nacional).

El regionalismo, en las relaciones internacionales, promueve la cooperación regional.

Regionalismo en las relaciones internacionales

El regionalismo en las relaciones internacionales propulsa una integración supranacional. En este caso, la idea de región no tiene que ver con las divisiones internas de un país y trasciende los límites del Estado nacional.

Este tipo de regionalismo apunta a promover la cooperación internacional para que cada nación que integra un bloque obtenga beneficios. De esta forma, surgen alianza, pactos y asociaciones que son útiles para el desarrollo de cada miembro.

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA); el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC); la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN); la asociación de Brasil, India, China y Sudáfrica (BRICS); la Comunidad del Caribe (CARICOM); la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC); la Comunidad Andina (CAN); el Mercado Común del Sur (Mercosur); el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA); la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP); la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC); la Liga Árabe; la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR); la Unión Africana (UA); y la Unión Europea (UE) son ejemplos de acuerdos, pactos y organizaciones regionales.

Hay países que son parte de más de una agrupación. Argentina, por señalar una nación, es miembro de la CELAC, el Mercosur y la UNASUR. Esto demuestra que, para la geopolítica de dicho Estado, el regionalismo es relevante.

No se puede dejar de mencionar que, en ocasiones, el regionalismo es rechazado por motivos políticos o ideológicos. Eso sucedió con el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), un intento de acuerdo multilateral que pretendía abarcar a la totalidad de los países del continente americano pero que fue descartado por dirigentes políticos como el venezolano Hugo Chávez y el brasileño Lula da Silva. Estos líderes consideraron que el ALCA funcionaría como un instrumento a favor del dominio estadounidense sobre la región.

La globalización atenta contra el regionalismo ya que afecta al localismo.

La noción en la lingüística

Para la lingüística, un regionalismo es un vocablo que es característico de una región. Se trata de una construcción sintáctica que se identifica con un espacio geográfico en particular.

Los regionalismos, por lo tanto, son utilizados por la población de un distrito, una comarca, un municipio, una provincia, un departamento o incluso un país. En otros territorios, esas palabras no son usuales.

Pueden relacionarse los regionalismos, en cierta forma, con dialectos o jergas. El “dinero”, por ejemplo, se nombra con el regionalismo “lana” en México y con el regionalismo “guita” en Argentina.

Regionalismo artístico

El regionalismo artístico es una corriente nacida en la década de 1930 en el territorio estadounidense, que giró en torno a la representación realista de paisajes y escenas de pequeños poblados y de zonas rurales.

En el contexto de la Gran Depresión, el regionalismo se volvió muy popular al mostrar paisajes y situaciones que reflejaban calma en medio del caos. De acuerdo a los estudiosos del arte, este movimiento era tradicionalista y conservador.

De un modo similar, el regionalismo en la literatura se vincula al costumbrismo. Sus narraciones suelen retratar realidades rurales o las vivencias de pueblos indígenas.

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